Mes 9

MES 1 MES 2 MES 3 MES 4 MES 5 MES 6 MES 7 MES 8 MES 9 MES 10 MES 11 MES 12 Mes 18 al 24 – PUESTA DE LIMITES2 AÑOS – Control de Esfínteres Angustia de SeparaciónArte Infantil

A los 9 meses tu bebé se encuentra en plena angustia de separación. No soporta estar solo ni un minuto, pide brazos todo el tiempo y se volvió llorón y caprichoso. Pero poco a poco vas a ver que aumenta su autonomía. Al igual que otras crisis que fue superando, de ésta también saldrá fortalecido y más independiente.

Angustia de Separación

llantoLos bebés menores de 6 meses son egocéntricos y narcisistas. Esto quiere decir que sienten que todo lo que los

rodea forma parte de su cuerpo y todo lo que sucede a su alrededor, sucede gracias a ellos.
Durante el primer trimestre tu bebé es un observador pasivo. Te mira haciendo cosas y siente que es él quien lo está haciendo. Todo lo maravilla y emociona. A medida que madura y progresa en su psicomotricidad, aumentan sus posibilidades corporales y ya no es sólo un observador pasivo, sino que genera acción y reacción. Al mismo tiempo que aumentan sus posibilidades corporales, va definiendo los límites de su cuerpo: al chuparse las manos y los pies, delimita y separa el adentro (yo) del afuera (no yo).
Lentamente empieza a comprender que él es una persona y vos otra.
Antes de comprender esto, a él no le preocupaba si te veía o no, ya que el ser vos parte de su cuerpo es como si estuvieras siempre. Al comprender que sos una persona distinta se produce una situación que marcará su personalidad por un largo período de tiempo: si no te ve, piensa que te fuiste y no vas a volver más.
Esta situación le genera angustia (angustia de separación). La angustia es una sensación negativa, muy desestructurante para un bebé, por lo que es necesario responder pronto a los períodos de llanto por angustia. Cuanto más rápido respondas a los períodos de angustia, más rápido tu imagen creará una impronta dentro de la afectividad de tu bebé y en un corto período de tiempo dejará de llorar, ya que tu bebé aprendió que puede confiar en vos y que cada vez que te necesita vos vas a estar.

Las crisis de angustia pueden estar desencadenadas por la ausencia de la mamá, la presencia de extraños, e inclusive de personas conocidas a las cuales ve poco.
La aparición de la angustia de separación es tan notable que la mayoría de las mamás recuerdan el día en que comenzó. Mientras que la superación de esta etapa es más gradual y paulatina.
Un juego que puede ayudarlo a superar esta etapa es el del «cucú» o “¿Dónde está mamá?”. Este juego consiste en ocultar la cara con las manos y en reaparecer inmediatamente después, lo que generalmente provoca carcajadas y gritos de placer en tu bebé. Él sigue la desaparición de un rostro conocido con atención y un trasfondo de preocupación, pero la reaparición de esta cara le provoca una gran diversión. Cuando se acostumbre a la dinámica de este juego, la ausencia de la persona querida dejará de preocuparle, dado que se concentrará en la esperanza de volver a verla pronto.
Puede resultar de gran ayuda organizar el comienzo de su vida social, acostumbrándolo, de forma gradual y siempre con la presencia tuya, a estar a upa de otras personas conocidas (sin forzarlo y respetando su carácter) y a estar en compañía de niños de su edad. Si vas a contratar a alguien para que lo cuide, asegurate de hacerlo antes de esta etapa, porque si no, no la va a aceptar nunca.

La angustia de separación se revive en muchos momentos de la vida.

llanto3La sensación que tuvo tu bebé la primera vez que no te vió, la va a revivir en distintas situaciones como el control de esfínteres, la adaptación al jardín, quedarse solo en un cumpleaños, etc. Revivir no significa acordarse de algo, sino sentir lo mismo que se sintió en esa oportunidad. Es como si te quemaras con el horno y cada vez que ves el horno, te vuelve a quemar.
Si tu bebé transcurrió la etapa de angustia de separación sin demasiados sobresaltos, las separaciones le van a resultar fáciles.

Si en cambio ésta fue una etapa difícil y prolongada, las separaciones le van a resultar complicadas.
Recuerdo el caso de Florencia de tres años: los padres me consultaron por primera vez porque por segundo año consecutivo no pudieron hacer la adaptación al Jardín. Me contaron que a los dos años quisieron mandarla a un jardincito de barrio, que luego de dos semanas de llanto inconsolable, en las cuales la mamá no pudo ni siquiera hacerla parar en el piso, la maestra jardinera con buen criterio les dijo que la Sala de Dos no era tan importante y que volvieran a probar el año siguiente. A los tres años repitió la misma historia. Investigando un poquito, descubrimos que cuando Flor tenía ocho meses y estando en plena etapa de angustia, la mamá tuvo que suspender la lactancia por una infección y permaneció internada por una semana. Cuando el papá iba a trabajar o al Sanatorio a acompañar a su esposa, dejaban a Flor con una niñera muy recomendada, pero a quien no conocía de antes. Cuando el papá se iba a trabajar, Flor se quedaba llorando desgarradoramente en brazos de la niñera. Lloraba durante ¡1 hora y media! sin parar, hasta que se quedaba dormida, se despertaba y volvía a llorar hasta que se volvía a dormir, y así sucesivamente hasta que llegaba el papá. Imaginá la sensación de abandono de Flor, lo que debía sentir en el momento en que la dejaban con la niñera. A partir de allí cada vez que la mamá intentaba dejarla, ella debía revivir lo mismo que sintió en aquella oportunidad. Si bien este es un caso muy extremo y poco común, sirve para ver cuan importante es para los chicos que respetemos las distintas situaciones emocionales por la que van transcurriendo en su maduración.

Es muy común que un bebé que dormía toda la noche, en esta etapa comience a despertar llorando. Como vimos la respuesta debería ser acudir pronto, pero ojo ¡No es lo mismo ir y tratar de calmarla modificando lo menos posible su ambiente que sacarla de la cuna, llevarla a la cama de los padres, etc! Si modificamos su ambiente demasiado, una vez superada esta etapa puede continuar despertándose porque la respuesta que le dieron le resultó gratificante. Si en cambio, la consolaron sin sacarla de su cuarto, cuidando la higiene del sueño va a poder dormir toda la noche sin despertarse.

Maduración de tu bebé al final del noveno mes:

Maduración motora
  • Juega a tirar objetos.
  • Come solo una galletita o un pedazo de pan.
  • Empieza a gatear, al principio hacia atrás o arrastrándose sobre la cola.
  • Se pone de pie apoyándose en los muebles. Se mantiene de pie unos segundos y luego cae de cola.
  • Agarra las cosas entre el índice y la base del pulgar.
  • Te va a ofrecer todo lo que tenga en las manos.
Maduración emocional y social
  • Se reconoce a sí mismo en el espejo.
  • Señala para que le alcancen las cosas.
  • Llora intensamente en la visita al médico.
Lenguaje
  • Imita los sonidos que le hacen.
  • Utiliza la voz, en lugar del llanto, para llamar la atención.
Juegos
  • Juega a golpear los objetos de forma brusca y ruidosa, y luego los tira al suelo para que se los alcancen.
  • Inicia juegos más sociales.
  • Se resiste a que le quiten un juguete.

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